MITO 1: Los BMW no tienen intermitentes, o bien éstos funcionan de forma deficiente; y, además, cada activación de intermitente consume la mitad del combustible que haya en ese mismo momento en el depósito. ¡Falso! Los BMW, al igual que el resto de los coches, tienen una palanquita detrás del volante, en el lado izquierdo del mismo, que sirve, entre otras cosas, para activar los intermitentes. Y la palanquita los activa bien y todo. Ah, y lo más importante: no se ha percibido un aumento del consumo del vehículo durante su activación.
MITO 2: Un BMW no puede circular por debajo de los 40 km/h sin que su rendimiento mecánico se vea brutalmente perjudicado. ¡Falso! Los BMW, al igual que el resto de los vehículos, pueden circular a menos de 40 km/h sin que pase nada malo. Es más, hasta pueden parar en un STOP, sin que de la nada aparezcan treinta chorizos que te desmonten el vehículo como si en lugar de un STOP se tratara del box de BMW en el pit lane de cualquier circuito de F1.
MITO 3: Las lunas de los BMW crean una ilusión óptica que impide ver las señales que indican la no preferencia. ¡Falso! Las lunas de los BMW funcionan igual que las lunas del resto de los coches. Se engorrinan igual, hacen reflejos igual, y no están hechizadas para la percepción distorsionada de la realidad. La visibilidad es idéntica a la que se tiene en cualquier otro vehículo (en las mismas condiciones de limpieza externa, quiero decir).
MITO 4: Un BMW no puede circular por el carril derecho en una vía interurbana. ¡Falso! Ninguna página del manual de usuario de un BMW indica que el vehículo deba evitar circular por el carril derecho. No se especifica ninguna falla técnica que pueda derivarse de este tipo de conducción.
MITO 5: Los equipos de música de los BMW están configurados para no poder escuchar a menos de 40 dB de potencia. ¡Falso! Los equipos de música de los BMW permiten ajustar el volumen para que el nivel esté por debajo de 40 dB. De hecho, permiten incluso ganancia cero en el amplificador. Como en el resto de vehículos.
(El resto de pruebas empíricas se realizarán en posteriores tanteos al coche de mi hermano... que, efectivamente, es un BMW)

Bueno, el caso es que esto me ha recordado las incongruencias de la vida y de mi caso laboral particular. ¿Y por qué suelto esto? Porque hoy tocan misiones, que últimamente a mis lectores os tengo un poco sueltos. Y dado que 









